Temporada alta en San Martín de los Andes
San Martín de los Andes tiene dos picos de actividad definidos por la nieve y el sol. Durante el invierno, el Cerro Chapelco es el centro de atención con sus pistas de esquí, mientras las temperaturas oscilan entre los -2 °C y 6 °C. Al aterrizar en el Aeropuerto Aviador Carlos Campos, los viajeros encuentran un paisaje cubierto de blanco y una ciudad que bulle de vida en sus casas de té y locales de chocolate artesanal. El ambiente es enérgico y la ocupación es máxima, especialmente durante las vacaciones de julio.
En el verano, la dinámica cambia hacia los lagos y el senderismo bajo un sol que eleva las máximas a 25 °C. El ritmo es constante y animado, marcado por encuentros sociales en la costanera y eventos tradicionales. Es la época ideal para recorrer la Ruta de los Siete Lagos con días largos que permiten aprovechar la luz natural hasta pasadas las 21:00. El agua de los espejos glaciarios invita a practicar kayak o navegación en un entorno de cielos despejados.
Temporada baja en San Martín de los Andes
Los meses de otoño y primavera transforman la ciudad en un refugio de calma y colores intensos. En abril, el follaje de las lengas y robles pellín vira hacia tonos cobrizos, creando un entorno visual impactante con temperaturas frescas que promedian los 12 °C. El movimiento peatonal disminuye y el silencio domina las orillas del Lago Lácar, permitiendo una conexión más directa con la naturaleza patagónica. La ciudad recupera un paso pausado y los comercios locales operan con una cercanía más personal.
La primavera marca el inicio de la temporada de pesca con mosca en noviembre, un hito para los entusiastas de esta disciplina en la región. El deshielo alimenta los ríos y las flores silvestres aparecen en los valles, mientras el aire se mantiene puro y revitalizante. Es un período de transición donde el clima es variable, pero la tranquilidad ofrece una perspectiva propia del estilo de vida cordillerano antes del regreso de las multitudes.