Temporada alta en Alejandría
Durante los meses de junio a agosto, Alejandría se convierte en el refugio principal para quienes escapan del calor sofocante de otras zonas de Egipto. Al aterrizar en el Borg El Arab International Airport, los visitantes perciben de inmediato la brisa mediterránea que mantiene las temperaturas medias cerca de los 30 °C. Este clima fomenta un ritmo dinámico donde la vida se traslada por completo a la costa, con playas que tienen una actividad constante desde temprano.
La identidad de la ciudad en esta época es puramente social y recreativa. La Corniche está llena de familias y grupos de amigos que caminan junto al mar hasta altas horas de la madrugada, aprovechando que el sol baja su intensidad. Es el momento de los festivales culturales al aire libre y de una agenda frecuente de eventos en los alrededores de la Bibliotheca Alexandrina. La energía urbana es permanente y el pulso de las calles no se detiene, lo que marca una diferencia clara con el resto del año.
Temporada baja en Alejandría
Entre diciembre y febrero, el entorno cambia radicalmente hacia una atmósfera más íntima y melancólica. Las temperaturas suelen oscilar entre los 12 °C y los 18 °C, acompañadas por lluvias ocasionales y vientos frescos que llegan desde el norte. Al llegar a la ciudad, el aire se siente renovado y el paisaje urbano recupera una calma que permite apreciar la arquitectura histórica sin las multitudes del verano.
El ritmo de vida se vuelve más pausado e invita a pasar tiempo en los cafés históricos y en los espacios interiores de los centros culturales. Las tormentas invernales, conocidas localmente como Nawa, le dan un carácter dramático al puerto y atraen a quienes buscan una experiencia más reflexiva cerca del mar. Aunque el movimiento disminuye, esta estación es ideal si buscás caminar por las calles de Alejandría con tranquilidad y disfrutar de una faceta mucho más cotidiana de la metrópoli.