Temporada alta en Belo Horizonte
Durante los meses de diciembre a marzo, Belo Horizonte vibra con una energía especial, sobre todo cuando el Carnaval transforma sus calles en una fiesta masiva de bloques callejeros. Al aterrizar en el Aeropuerto Internacional de Belo Horizonte-Confins, vas a notar enseguida el calor tropical, con temperaturas que suelen rondar los 25 °C. Es una época de lluvias frecuentes pero intensas, lo que le da un verde brillante a los parques y a la zona de la Pampulha, que es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
En julio, la ciudad vive otro pico de actividad debido al receso invernal y a diversos festivales culturales. El clima se vuelve seco y las noches son frescas, ideales para caminar por la Plaza de la Libertad sin el agobio del sol fuerte. La atmósfera social es intensa y los espacios al aire libre se llenan de gente que busca aprovechar los días despejados en la capital de Minas Gerais.
Temporada baja en Belo Horizonte
La temporada baja, que abarca de abril a junio y de agosto a noviembre, ofrece un ritmo mucho más pausado y auténtico. Con temperaturas promedio de 20 °C, el clima es agradable para explorar el Mercado Central sin las multitudes del verano. Al llegar al centro de la ciudad, vas a sentir que el pulso local es más relajado, lo que permite disfrutar de la gastronomía minera con mayor comodidad en los bares y bodegones tradicionales.
Esta época es ideal si tenés planeado visitar Inhotim, el museo de arte contemporáneo a cielo abierto, ubicado a unos 60 km del centro. Al haber menos turistas, la experiencia frente a las instalaciones y los jardines botánicos es mucho más tranquila. Los días suelen ser claros y la visibilidad desde los miradores de la Sierra del Curral es excelente, con vistas despejadas de todo el valle.